Arte, música, guitarra, concertista

Todos alguna vez hemos querido aprender algún instrumento música, ya sea algún instrumento de cuerda de viento o de percusión, hemos pasado por la curiosidad de saber el sonido que encontráramos con nuestro esfuerzo o dedicación, muchos se quedan con la duda otros se creen incapaces. En algunos casos los padres son el obstáculo que se nos presenta para aprender, en otros el obstáculo está en sí mismos, la falta de dinero, de tiempo, de seguridad, en fin son muchas las razones que tenemos para no decidir tocar algún instrumento.

A lo largo de nuestra vida, esta curiosidad va mermando y nos quedamos con las simples ganas ya que al crecer nuestras responsabilidades suelen aumentar, en la mayoría de los casos nos creemos incapaces de aprender a tocar estos instrumentos, pero ¿Qué pasa si ese obstáculo es físico y aun si lo superas? Ese es el caso que aprenderemos esta vez, la vida de Tony Meléndez, un hombre de la ciudad de Nicaragua, actualmente residenciado en la ciudad de Nueva York, quien nación sin brazos debido a que su madre fue diagnosticado de una enfermedad, como otros niños con dificultades motoras sus padres se preocuparon por suplir esta dificultad, su infancia transcurrió de médicos en médicos hasta que encontró unos brazos metálicos, a la edad de los 10 años. Estos brazos los uso por poco tiempo ya que indico que no se sentía útil ni cómodo, por consiguiente el abandono.

Su padre, al igual que el un hombre nicaragüense fue quien dicto sus primeras lecciones de guitarra, y siempre tuvo el lema con su hijo “no te sientas diferente por no tener brazos”, Tony adopto una curiosidad por la guitarra, los primeros años fueron duros ya que el tocaba con sus pies, practicaba 7 horas diarias, a veces hasta 10 hasta que ¡lo logro!

Fue así con este joven sin brazos, el día de hoy es un exitoso cantante, compositor y músico, a recorrido todas las ciudades de los Estados Unidos y visitado más de 16 países, su música su ejemplo de vida, su superación ha dado ejemplo de lo que muchos de nosotros siendo completos no hemos podido alcanzar, o aun nos colocamos ese obstáculo que nos impide lograrlo.

Hoy en día Tony, reside en los Estados Unidos, es un padre de dos hijos, vive con su esposa, maneja, cocina, escribe, toca, compone solo con sus pies y aun así mantiene su familia.

Tony es un gran ejemplo de vida, de superación, da constancia de que la perseverancia en lo que queremos es lo mejor que podemos tener, es muestra de que podemos convertirnos en ese artista que llevamos dentro, ese que aun esta en ese obstáculo que tenemos, quien sabe, quizá muchos de nosotros lectores tengamos por dentro ese artista exitoso que no queremos despertar, y que aun reside escondido en lo profundo de nuestro ser. Es hora de sacarlo y darle a conocer al mundo lo increíbles que somos, perseverar es el mejor camino para tomar.